No existe en realidad un perfil definido de lo que tiene o debe ser un profesor universitario, es por ello que fruto de las encuestas realizadas a diferentes actores de la sociedad cruceña (directivos, profesores, alumnos, empresarios, y publico en general) hemos definido algunas características sino todas, que debe poseer un docente universitario para realizar su trabajo con éxito.
Un profesor universitario debería minimamente tener el siguiente perfil:
Primero que nada debe tener vocación para la docencia, ya que lastimosamente la profesión de educador, a nivel económico, no esta valorada como tendría que serlo. Entonces la vocación y el amor a la enseñanza es fundamental para poder impartir cátedra en la universidad. Si esta característica esta ausente de nada valdrán todas las demás, ya que el amor es irremplazable.
Debe ser una persona flexible y amplia de mente, ya que debe ser el eslabón central en la universidad, pues será el quien haga de nexo entre los directivos y los alumnos. Por lo que debe ser capaz de entender a los dos y tratar de acercarlos buscando el beneficio de todos y cada uno de los participes en la educación superior.
Por supuesto debe ser un erudito en su materia, pero no solo en lo teórico, sino también en lo practico, siendo capaz de transmitir los conocimientos que le van a ser de utilidad practica a los alumnos, para que cuando terminen la universidad puedan ser capaces de insertarse en el mercado laboral, no solo como meros empleados sino con una visión de emprendimiento personal y grupal, como empresarios independientes capaces de innovar en lo suyo.
Debe ser una persona bien informada, debe verificar sus fuentes antes de trasmitir lo sabido, ya que será quien pase esa información recibida a sus alumnos. Asimismo debe ser un ser humano con un alto grado de ética y con una escala de valores acorde a las buenas costumbres del lugar y el momento histórico que le toca vivir.
Debe ser una persona comprometida con el pasado, el presente y el futuro. Debe ser un líder, de hecho aunque no lo quiera es un líder, un ejemplo a seguir, he ahí la importancia del compromiso con la vida, por supuesto desde una perspectiva optimista.
Debe ser una persona empàtica, capaz de ponerse en lugar del otro, sin perder de vista su lugar de educador y su misión, que es ayudar o guiar en la educación, no hacerse cargo o resolver problemas ajenos.
Debe ser una persona que se encuentre en constante actualización, no solo de su área especifica sino además, de todo lo relacionado con las nuevas tecnologías. Aprendiendo y enseñando a su vez todo lo que ayuda al quehacer profesional.
Debe ser una persona muy organizada, que planifique sus clases con tiempo, para que en el momento de enfrentar la clase sepa de que va a hablar, como va a decir lo que preparo, que es lo mas importante, que puede obviar en caso de surgir algún altercado que no permite cubrir el tema en su totalidad, etc.
Podríamos enumerar muchas otras aptitudes que tendría que tener un docente pero girarían en torno a lo mismo. Lo importante es darse cuenta que el mundo esta en constante cambio y renovación. Cada día que pasa surgen nuevas propuestas, nuevos métodos, etc., lo que hace que las personas en general y mucho mas un docente que es el que forma a los futuros profesionales deba estar atento a los cambios, los avances, nuevas tendencias, cambios en las costumbres, en fin un universo de temas que desafían nuestro poder de adaptabilidad y comprensión.
viernes, 25 de septiembre de 2009
EL PERFIL DEL PROFESOR UNIVERSITARIO
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Valoración sobre el caso del docente que cobraba a sus estudiantes por ponerles buenas notas.
Nuestro análisis será realizado dentro del campo de la ética, donde como todos sabemos no existe el poder de coerción para el cumplimiento de sus normas, que por ser morales son netamente voluntarias.
El sujeto en cuestión actuó de manera deshonesta, no solo porque esta mal (moralmente hablando) cobrar dinero para poner una buena nota, sino por su posición de docente, de educador, ya que el educador no solo cumple un papel de informante de su materia, sino que además es un ejemplo a seguir. Su proceder deshonra a la docencia en general y a los docentes en particular. Ya que en general los malos ejemplos y la mala praxis, son mas recordadas que la buenas acciones y procederes. Por lo que el esfuerzo y sacrificio de la mayoría de los educadores se ve grandemente empañado por este tipo de acciones.
Pero ¿que se puede hacer para castigar de alguna manera este accionar del docente en cuestión? Pues no queda otro camino que el castigo moral o civil podríamos decir. Que consiste en el rechazo a ese tipo de acciones por parte de la sociedad, por ejemplo suspendiéndolo de sus actividades curriculares (seguramente en el reglamento interno de la universidad existirá algún tipo de castigo para estas acciones, no lo conozco), no permitirle volver a ejercer la docencia hasta que no demuestre un cambio de actitud (que de todas maneras es muy difícil de determinar), y en caso de que la ejerza (pues seguramente de ello vive) hacerle un seguimiento minucioso de sus actividades dentro y fuera del aula.
Personalmente creo que un docente que es capaz de recibir dinero a cambio de una buena nota, difícilmente vaya a cambiar. Para haber tomado esa determinación, esa conducta era lícita en su escala de valores, lo que le permitió hacer esa elección. Cuando se decidió por recibir dinero tuvo que haber hecho una reflexión previa, para elegir que hacer. Y como vemos se decidió por la coima. Repito, difícilmente esta persona cambie su actitud en este tema, ya que las normas éticas y morales son parte de nuestras elecciones voluntarias de acuerdo a nuestra educación y entorno. Claro que no hay que perder la fe, y tal vez pueda cambiar su proceder, es algo que tendríamos que ver en el futuro, si tuviésemos la oportunidad de poder hacer un seguimiento a este caso.
Seguramente habrá personas que trataran de justificar este proceder, aludiendo a los inconvenientes económicos, bajos sueldos, problemas personales, etc. Pero de ninguna manera podemos entender y menos justificar este proceder, peor aun en una persona que educa a nuestros hijos.
¿Qué clase de moral puede transmitir a sus alumnos un docente que les pone la nota de acuerdo a la cantidad de dinero que le entregan? ¿Cuál su escala de valores?
Este es un tema que no debe tomarse a la ligera, muy por el contrario, debe ser tratado con la seriedad que se merece, llamándonos seriamente a la reflexión.
Con cariño
Caandra
El sujeto en cuestión actuó de manera deshonesta, no solo porque esta mal (moralmente hablando) cobrar dinero para poner una buena nota, sino por su posición de docente, de educador, ya que el educador no solo cumple un papel de informante de su materia, sino que además es un ejemplo a seguir. Su proceder deshonra a la docencia en general y a los docentes en particular. Ya que en general los malos ejemplos y la mala praxis, son mas recordadas que la buenas acciones y procederes. Por lo que el esfuerzo y sacrificio de la mayoría de los educadores se ve grandemente empañado por este tipo de acciones.
Pero ¿que se puede hacer para castigar de alguna manera este accionar del docente en cuestión? Pues no queda otro camino que el castigo moral o civil podríamos decir. Que consiste en el rechazo a ese tipo de acciones por parte de la sociedad, por ejemplo suspendiéndolo de sus actividades curriculares (seguramente en el reglamento interno de la universidad existirá algún tipo de castigo para estas acciones, no lo conozco), no permitirle volver a ejercer la docencia hasta que no demuestre un cambio de actitud (que de todas maneras es muy difícil de determinar), y en caso de que la ejerza (pues seguramente de ello vive) hacerle un seguimiento minucioso de sus actividades dentro y fuera del aula.
Personalmente creo que un docente que es capaz de recibir dinero a cambio de una buena nota, difícilmente vaya a cambiar. Para haber tomado esa determinación, esa conducta era lícita en su escala de valores, lo que le permitió hacer esa elección. Cuando se decidió por recibir dinero tuvo que haber hecho una reflexión previa, para elegir que hacer. Y como vemos se decidió por la coima. Repito, difícilmente esta persona cambie su actitud en este tema, ya que las normas éticas y morales son parte de nuestras elecciones voluntarias de acuerdo a nuestra educación y entorno. Claro que no hay que perder la fe, y tal vez pueda cambiar su proceder, es algo que tendríamos que ver en el futuro, si tuviésemos la oportunidad de poder hacer un seguimiento a este caso.
Seguramente habrá personas que trataran de justificar este proceder, aludiendo a los inconvenientes económicos, bajos sueldos, problemas personales, etc. Pero de ninguna manera podemos entender y menos justificar este proceder, peor aun en una persona que educa a nuestros hijos.
¿Qué clase de moral puede transmitir a sus alumnos un docente que les pone la nota de acuerdo a la cantidad de dinero que le entregan? ¿Cuál su escala de valores?
Este es un tema que no debe tomarse a la ligera, muy por el contrario, debe ser tratado con la seriedad que se merece, llamándonos seriamente a la reflexión.
Con cariño
Caandra
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